Virgen de Gredos
Ofrenda de los Cruzados de Santa María a la Virgen de Gredos
Santa María de la Visitación,
Virgen de Gredos que, oculta en la montaña,
como una flor del campo, te abres sólo a Dios:
Hemos venido tus hijos Cruzados en peregrinación a nuestro santuario,
en acción de gracias y en súplica ardiente y confiada a tu Corazón de Madre.
La Cruzada es María: Lo que Tú eres, Virgen de Gredos, somos tus cruzados.
Tú estás enclavada en roca viva, cimentada en el sólido fundamento del amor de Dios, amada del Amor:
Alcánzanos una conciencia agradecida de la llamada de Dios que nos ha hecho: consagrados en medio de los hombres y con una confianza inquebrantable en que los dones de Dios son irrevocables. Te damos gracias por el siervo de Dios, P. Tomás Morales y por Abelardo, pidiéndote que llenes sus manos vacías de tu amor maternal.
Tú, Virgen de Gredos, estás oculta y escondida, sin nadie que te mire ni te cuide. Así nos enseñas a desaparecer en la vida de Nazaret como levadura en la masa, recapitulando en Cristo todas las realidades que vivimos en medio del mundo.
Te ofrecemos nuestro apostolado alma a alma, rogándote que sea la ilusionada obsesión de nuestra vida, como nos dice nuestra regla 30. Te pedimos que este apostolado personal de conquista multiplique y haga fecundas nuestras tandas de Ejercicios Espirituales.
Tú, Virgen de Gredos, te abres a Dios en un HÁGASE que todo lo acepta: frío y calor, sol y nieve, agua y vientos que esculpen esta maravilla de granito que nos rodea:
Enséñanos a aceptar con mirada de fe las luces y las sombras de este recodo de nuestra historia, la cruz y la esperanza que tejen el momento presente que vivimos. Ayúdanos a descubrir la voluntad de Dios y a cumplirla con amor.
Como el HÁGASE te hizo Madre de Jesús y de las almas, haz que tu Cruzada sea fecunda por la aceptación amorosa del plan de Dios sobre ella. Te presentamos y te ofrecemos nuestra querida Milicia en la que los jóvenes, viviendo este estilo de vida campamental, se preparan para servir a la Iglesia con santidad allí donde les llames. Danos abundantes y santas vocaciones para la conquista de la juventud de España, de América y del mundo.
Virgen de Gredos que permaneces firme en el ESTAR:
Elígenos para estar contigo junto a la cruz de Jesús en fidelidad a la pobreza, castidad y obediencia que hemos profesado. Te ofrecemos con amor cada uno de los gestos concretos y compromisos que como “alpinistas del espíritu” nos estás pidiendo realizar.
Inmaculada Madre de Dios:
Gracias por nuestra vocación.
Todo tuyos somos
¡Ayúdanos a dar fruto abundante!
Circo de Gredos, 24 de agosto de 2009
