Editorial Revista Nueva VidaSeptiembre de 2009
Agenda en blanco
Por Jesús C. Sastre.(Editorial de la revista “Nueva Vida”)
Ejercicios espirituales es renovar. Renovar, volver a hacer nuevo. Pues lo verdaderamente importante, siempre es lo mismo, y por no cambiar, no puede dejar de suponer una novedad. Quien ha encontrado un tesoro en un campo, va y vende todo lo que tiene, para comprar el campo. ¿Podrá poner los ojos en otra cosa que no sea su tesoro? Y si este tesoro es un Dios personal que ama a cada uno de sus hijos como únicos, ¿podremos estos hijos vivir tristes, apagados, con complejos?
Tras un verano lleno de actividades para los militantes, llegaba el momento de recoger frutos en el silencio y la intimidad de unos ejercicios espirituales. Siete días los universitarios y cuatro los enseñanzas medias, en los que Dios toca el corazón, y vuelve a ilusionar con una vida de entrega a los demás, con la transformación de un mundo que se muere de frío y espera testigos de esperanza a los que escuchar.
Es momento de renovar. Momento privilegiado es el comienzo de curso. Es hora de llenar la agenda con actividades, compromisos, involucrarse en proyectos. ¿Cómo hacer nueva esta agenda? ¿Cómo no vivir instalado en mi vida, como si no pudiera haber en ella ninguna novedad importante? ¿Cómo dar una oportunidad a la sorpresa que Dios quiere concedernos en este año? Muy fácil: presentemos nuestra agenda en blanco ante el Sagrario. Y que sea Él quien vaya rellenando páginas. La página de las amistades, la página de la vida de familia, la página de mi compromiso con la Virgen y con la Milicia, la página de las posesiones, la página del apostolado, la página del tiempo libre, la página de la oración, la página del cultivo de virtudes sólidas, la página de la búsqueda de la Verdad, la página de…
¿Cuántas páginas tiene la agenda del curso? ¿Cuántas le van a llegar ya completas al Señor este curso? ¿Cuántas le llegarán firmadas en blanco? Al Señor le llegarán en blanco aquellas que consulte con el guía espiritual, y encontrará rellenas aquellas de las que simplemente informe al guía o ni siquiera saque a la luz. El Señor, siempre tan respetuoso con la libertad del hombre, sólo escribirá en los renglones vacíos.
Al inicio de este nuevo curso, las manos ¿vacías? se llenan con una agenda ¿en blanco?
