Editorial Revista Hágase-Estar nº 233Marzo de 2009
Vencer el mal con el bien
El 25 de marzo se celebra la Jornada por la Vida. Por eso, y porque la cultura de la muerte sigue avanzando de forma inaudita, triturando vidas y conciencias, volvemos a dedicar nuestro tema de portada al don maravilloso de la maternidad y a rendirle homenaje.
Continúa un proceso de reforma legislativa que según el gobierno socialista español garantiza los derechos de las mujeres. Mientras, la inteligencia, la voluntad y la conciencia moral de miles y miles de personas se adormecen de forma trágica y mentecata.
Políticos y expertos que identifican libertad y muerte, jaleados por los medios de comunicación dominantes, dicen haber abierto un debate político, en realidad dominado por los partidarios del aborto. Un lenguaje engañoso bahía del aborto como un derecho y como un acto de libertad de la mujer, pero es un homicidio, y supone violencia física y psicológica para las madres, con secuelas a veces irreversibles.
Se oculta de forma descarada la verdad sobre el comienzo de la existencia del ser humano y su estatuto de persona, la crueldad del aborto y las consecuencias negativas paja la mujer. No se apoya a las mujeres embarazadas con problemas, ni se facilita la adopción; se desprecia la maternidad.
Ante la comisión parlamentaria, las comparecencias favorables a la maternidad y a la vida no fueron expuestas fielmente a la opinión pública ni se permitió el seguimiento por radio o televisión. Los ministros de Sanidad y de Igualdad no han querido recibir a la Federación de asociaciones Provida, a pesar de cine lleva meses solicitándolo.
Se convierte en interlocutores de peso a los responsables del negocio abortista. No se han querido investigar los establecimientos donde se practican abortos, ni cuando se han producido muertes de mujeres; no se ha facilitado que muchas mujeres denuncien las irregularidades y atropellos que han sufrido en esos centros.
Por estos días, la muerte provocada de Eluana Englaro ha sido tratada cargando las tintas en algunos de los aspectos emocionales, denigrándose a quienes han manifestado mayor amor hacia ella como persona, y se ha mostrado la eutanasia como un bien. La cultura de la muerte pone de manifiesto que el mal avanza.
1982. Durante la primera visita de Juan Pablo II a España, el pontífice puso a los jóvenes reunidos en el estadio Bernabeu ante una evidencia: "El mal es una realidad." Pero añadió a continuación: "Superarlo con el bien es una gran empresa." Y propuso para ello un programa de vida radical y valiente: "Mientras marchemos por el sendero transformador de las bienaventuranzas, estamos venciendo el mal, estamos convirtiendo las tinieblas en luz".
Los ecos entusiastas de miles de voces juveniles aclamaron al pontífice mártir cuando les reveló el corazón de su mensaje, que hoy es aún de mayor actualidad:
"Cuando sabéis ser dignamente sencillos en un mundo que paga cualquier precio al poder; cuando sois limpios de corazón entre quien juzga o actúa sólo en términos de sexo, de apariencia o hipocresía; cuando lucháis por la justicia ante la explotación del hombre por el hombre o de una nación por otra; cuando con misericordia generosa no buscáis la venganza sino que llegáis a amar al enemigo; cuando en medio del dolor y las dificultades no perdéis la esperanza y la constancia en el bien, apoyados en el consuelo y ejemplo de Cristo y en el amor al hombre hermano. Entonces os convertiréis en transformadores eficaces y radicales del mundo y en constructores de la nueva civilización del amor, de la verdad, de la justicia, que Cristo trae como mensaje".
Vencer el mal con el bien: Magnífico programa para esta cuaresma. En Cristo crucificado fue derrotado el temor a que la vida fuese en último término un fracaso, porque con El venció el Amor. No combatimos solos. Su victoria es y será la nuestra.
